Gotas de llanto o luna lloviendo sobre la tierra o piel del alma


Gotas de llanto o luna lloviendo sobre la tierra o piel del alma

martes, 3 de abril de 2012

Matsuo Bashô



Matsuo Bashô: Poeta japonés nacido en Ueno, Akasaka, en 1644 en el seno de una familia noble de la que se alejó a los 19 años para servir como descípulo al jefe samurai Toudou Yoshitada, después de la muerte de este,Matsuo Bashô fue alumno del gran poeta de la literatura china Kitamura Kinguin, quien lo guió hasta convertirlo en gran maestro de la poesía oriental.
En 1675 se trasladó a Edo, actual Tokyo y junto con importantes poetas de la época formó parte
del círculo del Haiku adquiriendo en gran fama y prestigio en el ambiente cultural, lo cual le propició bienestar e independencia económica y le permitió trasladarse a las afueras de la ciudad, logrando, en medio de la naturaleza, la tranquilidad e inspiración necesarias para desarrollar su labor poética.

Matsuo Bashô: murió en 1694 en el curso de una de sus peregrinaciones, rodeado de discípulos y amigos. "Durante sus últimos días de enfermedad hablaba continuamente con ellos sobre filosofía, poesía y religión. Viendo sus discípulos que se acercaba la hora de su muerte, le rogaron que compusiera su poema de despedida. El rehusó, argumentando que durante sus últimos diez años había escrito todos los versos como si cada uno fuera el de despedida. "El haiku de ayer es el poema de despedida de hoy. El de hoy es el poema de despedida de mañana. No he escrito ningún verso en mi vida que no sea mi poema de despedida.
Cualquier verso que yo haya compuesto en los últimos años puede ser mi poema de despedida. Todo lo que existe es siempre y originalmente la forma del Nirvana. El Buda Shakyamuni se despidió con estas palabras y toda su enseñanza está incluida en ellas… Así que, repito, ningún verso en particular será mi poema despedida.”
Matsuo Bashô se durmió con estos pensamientos, pero a la mañana siguiente llamó a sus discípulos junto a su lecho y les dijo que durante la noche había soñado, y que al despertar había intuido un haiku. Y lo enunció delante de todos:

"Habiendo enfermado en el camino,
mis sueños merodean
por páramos yermos..."